Si nadie recuerda tu presentación, tu idea no existió.
Rostros inertes que piden a gritos que termines: así mueren las buenas ideas. Este programa enseña a diseñar y ejecutar presentaciones que captan la atención desde el primer minuto, la sostienen hasta el final y dejan un mensaje que lleva a la acción.
Cuando alguien escucha una presentación, se pregunta todo el tiempo qué gana con prestar atención. Si no encuentra la respuesta, se desconecta y se va a pensar en otra cosa, aunque siga mirando la pantalla.
La mayoría de las presentaciones corporativas pierden esa batalla en el primer minuto: empiezan con el índice, avanzan diapositiva por diapositiva y terminan con "¿preguntas?". Una presentación de impacto se diseña al revés: desde lo que el público tiene que pensar, hacer o sentir al final.
Y después se ejecuta con el cuerpo, la voz y los silencios. Ahí entran las técnicas del teatro: lo que se dice importa, pero la mayor parte del mensaje está en cómo se dice.
Solo hay que hablar si se tiene algo que decir más valioso que el silencio.
Transmitir una imagen profesional y segura al presentar.
Diseñar presentaciones a medida del público, el lugar y el tiempo disponible.
Abrir con un inicio que capta la atención y cerrar con un mensaje que lleva a la acción.
Usar el lenguaje corporal, el contacto visual y las pausas a favor del mensaje.
Detectar y eliminar las muletillas propias.
Responder preguntas con solvencia, incluso ante participantes escépticos o agresivos.
Cada bloque combina concepto, práctica y devolución, y está conectado con situaciones reales del trabajo. El taller termina con una presentación propia, reconstruida a partir de la devolución.
En tu día a díaEl informe mensual que nadie escucha y la reunión en la que todos terminan mirando el celular.
En tu día a díaPedir presupuesto, proponer un cambio o presentar un proyecto: que en el primer minuto se entienda qué necesitás.
En tu día a díaDefender una idea propia ante tu jefe, tus pares o un cliente que todavía no está convencido.
En tu día a díaLo que transmitís antes de decir la primera palabra, en una sala de reuniones o frente a la cámara.
En tu día a díaPresentar resultados con un dato que impacte, sin «eeeh», «o sea» ni «¿se entiende?».
En tu día a díaLa pregunta incómoda del directorio, el cliente que interrumpe o la diapositiva que todos leen en lugar de escucharte.
En tu día a díaTe llevás una presentación propia, probada y corregida, lista para usar en tu próxima reunión.
No. El material de apoyo visual es un tema más, pero el foco está en la persona que presenta: cómo estructura el mensaje, cómo se para, cómo mira, cómo usa las pausas y cómo lleva al público a la acción.
Si a las personas del equipo exponer les genera mucha ansiedad, sí: Gestión del miedo escénico es el primer paso. Si ya presentan con cierta comodidad, pueden empezar directamente por este programa.
Sí, se entrega un certificado de asistencia de DataStereo.
Contanos cuántas personas participarían y qué tipo de presentaciones dan. Preparamos una propuesta a medida.